martes, 18 de marzo de 2014

INTRODUCCIÓN



Partiendo de la problemática social que atraviesan actualmente tanto las familias, como las escuelas y la sociedad en general, en relación al uso inadecuado de las nuevas tecnologías usadas a nivel mundial, más específico en la difusión y entrega de información privada e íntima que hacen los niños, niñas y adolescentes por medio de las redes sociales, las cuales son de uso común y diario de estos, pero que ven desde su punto de vista como algo inofensivo y común. Desconociendo el peligro que estas acciones pueden provocar, debido a que las redes sociales se encuentran invadidas por personas inescrupulosas y malintencionadas que no sólo están dispuestas a obtener información sino a utilizarla y difundirla a beneficio propio, en negocios tan conocidos como la pornografía infantil, trata de blancas, secuestro, extorsión, entre otros.

Quienes participan en las redes sociales publican fotos, datos personales, direcciones de domicilio y una cantidad de información personal que queda a disposición de quien quiera acceder a ellas, quedando al descubierto en cuestión de minutos lugares específicos que la persona frecuenta, propiedades que posee y con quién se relaciona. Siendo todo esto precisamente lo que convierte esta situación en una problemática que día a día crece más, y son los adolescentes, niños y niñas las principales víctimas, debido a diversos aspectos como: su ingenuidad, la poca información que reciben respecto a este tema, la falta de cuidado, control y atención por parte de sus familias y al gran llamado de “popularidad” o “estar a  la moda” que exigen los medios de comunicación y el contexto social en el que se desenvuelven. Los cuales a la vez generan otras problemáticas tan críticas como las mencionadas anteriormente, como lo son: el bullyin - ciberbullying – ciberacoso, en los cuales se utiliza la violencia psicológica que comprende la violencia verbal y física, en las cuales, los insultos y el maltrato afectan de tal manera que llegan a ocasionar la muerte de las víctimas en manos de sus victimarios o por decisión propia, es decir, el suicidio.

Por tales motivos, es fundamental comenzar a educar a los niños, niñas y adolescentes en el cuidado de su privacidad e intimidad, y así iniciar una concientización del peligro que genera publicar información personal en la web. Para ello es necesario contar con el apoyo de las familias como principales formadores responsables del cuidado y protección de los mismos, y quienes a su vez deben controlar y vigilar qué información suben sus hijos a las redes sociales y con quienes la comparten. Así mismo, nosotros como maestros y maestras debemos formar a nuestros estudiantes en la responsabilidad que tienen con sí mismos, y cómo deben cuidar de su vida privada e íntima para evitar peligros o circunstancias inadecuadas; también, darles a conocer a ellos y sus familias las leyes y acuerdos que los protegen frente a estas situaciones y brindarles la información puntual de aquellos entes o entidades a los cuales pueden acudir en busca de ayuda en caso de que algo ocurra y se sientan intimidados o en peligro, información que en muchos de los casos se desconoce y por esto no se denuncia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario